martes, 20 de marzo de 2012

Los Juegos del Hambre - Suzanne Collins

Últimamente he decidido dejar los clásicos un poco de lado para empezar a buscar autores nuevos, y gracias al mundo del blog me he topado con una excelente trilogía: “Los Juegos del Hambre” de Suzanne Collins. Asi que hoy he decidido escribir sobre la primera parte de esta trilogía, compuesta además por los libros de “En llamas” y “Sinsajo”.

Los Juegos del Hambre, primera parte de la historia,  se desarrolla dentro de un mundo post apocalíptico, donde todo ha quedado reducido a 12 distritos regidos por el Capitolio, la central del autoritario gobierno. En este nuevo mundo los recursos básicos son limitados y la mayor parte de lo que producen los distritos pasan a manos del Capitolio.

El distrito 12, el distrito más pobre de todos, es donde Katniss, nuestra protagonista, ha vivido durante los 16 años de su vida y gracias a su gran habilidad para el arco y la flecha, ella y su amigo Gale se dedican a la caza furtiva que les ha ayudado a sobrevivir y mantener a sus familias. La muerte de su padre, en las minas de carbón, cuando ella era pequeña y su precario modo de vida, la han hecho una muchacha fuerte, orgullosa e independiente que daría todo por lo que más ama: su hermana menor Prim.

Sin embargo,  la pobreza no es el principal problema de Katniss o de todo el distrito, existe algo mucho más grande y que envuelve a todos los distritos, menos al Capitolio, que son “Los Juegos del Hambre”, un torneo que nació como venganza del Capitolio hacia sus distritos por haber participado en la revolución, organizada hace muchos años, del desaparecido distrito 13.

Los Juegos del hambre consisten en que los participantes de cada distrito sobrevivan dentro de una arena bajo inclementes condiciones de vida y que luchen a muerte hasta que solo uno sobreviva y se proclame ganador, como si fuera poco,  todo el desarrollo de los juegos es transmitido por televisión a todos los habitantes. El ganador de los juego tendrá comida de sobra para su distrito todo el año y una vida cómoda para sí mismo y los suyos el resto de su vida, de manera que la motivación por ganar el premio y el instinto de supervivencia  lo convierte en un cruel reality show.

 La elección de los participantes es al azar en cada distrito, todos los años cada uno, debe enviar dos participantes, un chico y una chica  conocidos como “tributos”. Estos tributos deben ser jóvenes entre 12 y 18 años, y cuando Prim sale sorteada para los juegos, Katniss se ofrece de voluntaria en su lugar para salvarla de su destino. Mientras tanto, el otro tributo del distrito 12 es Peeta, hijo de unos panaderos, quien nunca ha sido amigo de Katniss, pero que desde el principio se muestra noble y generoso con ella.

El haber visto durante mucho tiempo los juegos en televisión, le ha dejado muy en claro a nuestra protagonista que las personas que más inofensivas parecen, se vuelven sanguinarios asesinos dentro de la  arena, lo que origina que tenga dudas y desconfíe de su compañero. Pero aún así se siente incapaz de matarlo, ya que hace mucho tiempo, él le hizo un favor que prácticamente le salvó la vida y aún se lo debe, de manera que sus sentimientos son muy confusos. Y es así como Katniss y Peeta terminan en Los Juegos Del Hambre, donde solo uno o quizás ninguno de los dos, volverá a casa.

Dentro de la arena, nuestros jóvenes protagonistas, no solo se enfrentaran a las terribles trampas puestas por los vigilantes, supervisores y organizadores de los juegos, que harán de su estadía un infierno, para el deleite del público del Capitolio, también deberán enfrentarse a gente mucho más preparada que ellos,  principalmente tributos de los distritos más ricos que llevan toda una vida entrenando para estos juegos, considerándolos más una cuestión de honor que de supervivencia. Además ambos tendrán que ofrecer un buen show para conseguir  patrocinadores que los ayuden enviándoles comida y otros recursos que necesiten, ya que después todo, eso es lo que son los juegos, un espectáculo. Pero aunque las situaciones a las que se enfrentan son terriblemente peligrosas, se demuestra que siempre haya ocasiones para mostrar lealtad, compasión, amistad y amor.

En conclusión, Collins nos ha dado una novela fantástica, donde el romance, la ficción y la aventura, han sido utilizados en tan buenas dosis que han convertido este libro en un fenómeno literario con miles de fanáticos en todo el mundo. Como dato adicional, pronto veremos la adaptación cinematográfica de ésta trilogía, así que se será todo un boom, pero es recomendable leerlo antes de juzgado y tacharlo como libro frívolo. Tampoco debería estar encasillado dentro de “Literatura Juvenil” o “libro para mujeres”, ya que la buena literatura no tiene edad ni género, por lo tanto esta trilogía puede ser muy disfrutada por todo tipo de lectores, sobre todo, los apasionados, como yo, de los mundos fantásticos.

sábado, 17 de diciembre de 2011

HIJA DE LA FORTUNA - Isabel Allende


Tengo predilección por los autores latinoamericanos, así como también, por las historias cargadas de ficción y fantasía pero enmarcadas en un contexto real, como una forma más entretenida de aprender la historia, y más aún la fascinante historia del continente americano.

Isabel Allende es sin duda una escritora de muy reconocido éxito comercial, lo cual ha hecho que sea minimizada en cuanto su calidad literaria, al punto de ser considerada “una mala copia de García Márquez” como leí por ahí. Esto obedece al tonto estereotipo de que en la literatura, el éxito no va de la mano con la calidad,  si bien hay muchos ejemplos que avalan esta idea,  también hay excepciones y  Allende es una de ellas.

“Hija de la fortuna” viene a ser la primera parte de una trilogía conformada además por “Retrato en Sepia” y “La casa de los espíritus”, sin embargo cada libro goza de total independencia, pero se relacionan por tener personajes en común, y el orden de lectura tampoco es muy importante ya que “La casa de los espíritus” fue publicado primero a pesar de ser, según la cronología de la historia, el último. Los tres juntos forman una saga familiar que abarca casi 130 años.

La novela está ambientada en el siglo XIX entre los años 1840 y 1850 en la ciudad de Valparaíso en Chile donde Eliza Sommers, una huérfana que al ser abandonada en casa de una acomodada familia inglesa es criada por ellos, vive una vida tranquila y feliz; opacada un poco por sus dudas sobre su origen pero con el mismo destino de la mayoría de mujeres de esa época: casarse y formar una familia. Conocer el amor con Joaquín Andieta, un simple dependiente de su familia adoptiva, la desviará del camino y juntos vivirán un romance intenso y apasionado a pesar de las diferencias sociales y de ideologías.

Joaquín, para salir de la pobreza, va en busca de fortuna a California donde la fiebre del oro está en todo su apogeo y Eliza, al no soportar su ausencia, decide embarcarse en la aventura de seguirlo. Robando las joyas de su ajuar de novia y en complicidad con su nana y un marinero chino llamado Tao Chi’en, logra infiltrarse en uno de los tantos barcos llenos de individuos cautivados por el oro de California y por la fortuna fácil.

El largo y difícil viaje no será nada comparado con lo que tiene que pasar en California, un lugar desconocido y lleno de peligros sobre todo para una mujer, así que disfrazada de hombre se abre paso en un mundo de bandoleros y prostitutas, en busca de su gran amor a quien siempre termina perdiéndole la pista. Tao Chi’en, que más que marinero es un talentoso médico con una triste historia, se convertirá en su fiel amigo y protector en esa tierra dominada por la codicia.

La historia está llena de variopintos personajes,  retrata los diferentes rostros de la sociedad de la época; desde pobres que quieren hacerse  ricos y ricos que quieren ser más ricos. Rescata valores tales como el amor y sobre todo la libertad, ya que si bien es el amor lo que impulsa a nuestra protagonista a adentrarse en un mundo difícil y violento, es la sensación de libertad lo que termina dándole sentido a su vida que, de haberse sometido a las reglas de la sociedad, habría sido fácil y sin complicaciones pero vacía y superficial a la vez. Eliza escapó de las cuatros paredes de su mansión, para salir al mundo real y vivir, vivir de la forma que debe ser, soportando sufrimientos para disfrutar una felicidad a plenitud.

domingo, 19 de junio de 2011

Rimas y Leyendas - Gustavo Adolfo Bécquer

“¿Que es poesía?, dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.
-¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía eres tú.”


Este sencillo, pero a la vez hermoso verso, es uno de los más famosos de Bécquer, y fue también el primer contacto que tuve con la poesía cuando tenía 13 años.

La poesía, es otro de mis géneros favoritos, por eso aún recuerdo el día que mis manos se dirigieron a ese pequeño ejemplar de Bécquer que tenía en mi estante, al que había ignorado por un tiempo, pero el que termino, al igual que mis libros favoritos, en mi mesa de noche o bajo mi almohada.

Cuando me enseñaban literatura en el colegio, recuerdo siempre como nuestra profesora nos exhortaba a sacar la métrica de cada verso y a identificar cada figura literaria de un poema, fue lo único que nunca me agrado de mi curso de literatura, ya que terminaba haciendo un análisis meramente técnico y en vez de disfrutar el placer de leer un poema, sufría una verdadera molestia ya que tenía que estar cuente y cuente cada silaba para hallar la medida, me sentía más en clase de matemáticas (las cuales por cierto odio) que de literatura, y esa compleja búsqueda que teníamos que hacer de cada figura literaria: identificar si era anáfora metáfora hipérbole hipérbaton, etc. Pero tenía que aprobar el curso así que no tenía otra opción.

Esa inicial aversión, a la poesía me hizo pensar que leer un poema era súper difícil, así que siempre los evite, me dedicaba más a novelas y cuentos, hasta que como mencione líneas más arriba, me decidí a leer a Bécquer, mas por el rotulo de leyendas que por el de rimas. Para mi grata sorpresa, me encontré con un tipo de poesía sencilla pero profunda a la vez, una poesía pura donde el autor desnudaba su alma, donde los sentimientos se mostraban sin temor, pero sin caer en lo patético, en palabras sencillas, buena poesía. Leer a Bécquer hizo que en verdad disfrutara el verdadero placer de leer una poesía, sin que me importaran cuanto median los versos ni si se trataba de un soneto de una égloga o un epigrama ni cuantas metáforas o imágenes tenia, para mí era la expresión más profunda del sentimiento humano.

La poesía de Bécquer se caracteriza principalmente por su sencillez y brevedad, haciendo un buen uso de las figuras literarias sin caer en la saturación, es romántica sin llegar a ser melosa y edulcorada, ya que no solo nos habla de amor, sino también de decepción y tristeza, y es a mi parecer una buena forma de iniciarte en leer poesía, o quien sabe a convertirte en poeta.

En lo que respecta a leyendas, no me quedé decepcionada, el autor demuestra sin duda, que puede destacar tanto en verso como en prosa, ya que la sencillez de sus versos contrasta con la complejidad de sus leyendas. Me gusto sobre todo la de “El Rayo de Luna”, esta nos habla sobre Manrique, un hombre solitario y soñador, cuyas ansias por encontrar a la mujer de sus sueños, lo llevan a confundir la realidad y a ver cosas que no son. Cuando cree haber encontrado a la mujer que tanto buscó, la idealiza a tal grado que aún sin conocerla, llega a amarla profundamente. Cuando se da cuenta de “quien” era el verdadero objeto de su obsesión, se vuelve loco, sin embargo el narrador aquí nos aclara que para él, Manrique no estaba loco, sino que había recuperado el juicio, por lo que la frase de Calderón de la Barca que dice: “Cuando el amor no es locura, no es amor”, encuadra y resume perfectamente esta leyenda.

Para finalizar, debo agregar que gracias a la poesía de Bécquer me animé a leer poesía más compleja (lo más reciente "Romancero Gitano" de Lorca), obviando siempre los prólogos que tanto me recuerdan a mis clases de secundaria y centrándome más en el sentimiento expresado por el autor, interpretando cada verso a mi manera, sin dejarme llevar por los tecnicismos, que no vienen a ser más que meras formalidades, ya que poemas que, careciendo de algunos de ellos, también calan muy hondo en el alma.

sábado, 30 de abril de 2011

LAS MIL Y UNA NOCHES


En pleno descubrimiento de mi pasión por la literatura y en busca de nuevas lecturas, encontré una colección de 7 pequeños libros, que llevaban por título “Las Mil y una noches”.
Me di cuenta que estaban bastante viejos, aunque nadie los había leído, pero como me llamaban mucho la atención, desempolvé el primero y me puse a leerlo.
La historia comienza con un Sultán llamado Shariar que, tras la traición de su esposa, alberga gran odio contra las mujeres y planea vengarse de todas, de manera que cada noche su Visir le entregaba  una doncella con la cual el sultán contraía matrimonio, para al día siguiente darle muerte. La historia da un giro cuando Sherezada, la hija del Visir, se ofrece a ser la esposa del sultán, con el fin de acabar con esa horrible venganza que causaba sufrimiento a todo su pueblo.
Después de convencer a su padre, Sherezada logra ser la esposa del Sultán y elabora un sencillo pero muy efectivo plan, cada noche le contaba a su esposo interesantes y muy entretenidos cuentos que terminan fascinándolo, de manera que siempre se quedaba deseoso de saber el final de cada historia o el inicio de otra, y va alargando la vida de la muchacha hasta que al final, llega a amarla de verdad y le perdona la vida.
Al igual que al Sultán, los cuentos de Sherezada eran capaz de mantenerme despierta toda una noche, historias de hadas, genios y magos que habitaban entre simples mortales, que podían llegar a ser sus amigos o enemigos, amos o esclavos. Historias fantásticas de amor, sensualidad y guerra que pueden ir desde lo trágico hasta lo cómico, todo bajo las diferentes costumbres de la religión y cultura musulmana
Lo  que más me sorprendió era que cuentos clásicos como: “Alí baba y los cuarentas ladrones”, “Simbad el marino”, “Aladino”, e incluso “La Cenicienta”, estaban presentes, pero en versiones un poco distintas y mucho más atrayentes, que las que había escuchado cuando era niña, y más tarde entendí el motivo, las historias eran complejas y no tenían ese mundo color de rosa de las adaptaciones hechas para cuentos de niños, de hecho la primera vez que los leí no los entendí muy bien (tenía 11 años), pero conforme crecía iba entendiéndolos y así orgullosamente puedo decir que los leí todos.
Lo que también me gustó mucho de estos cuentos, es que cada uno goza de independencia sin dejar de estar enlazado a la historia inicial además de que algunos de ellos desencadenan más historias, que son generalmente anécdotas o cuentos contados por los personajes. Si bien al principio esta estructura me resultaba algo compleja, después se volvió, a mi parecer, el encanto principal de estos libros.
Actualmente, sigo leyendo los libros de las Mil y una noches, para revivir algunos de mis cuentos favoritos, pero lo que lamento es no haber podido ver en vivo la representación teatral de esta historia con la actuacion del Premio Nobel Mario Vargas Llosa y la talentosa Vanessa Saba, tuve que conformarme con los pocos videos que hay de esta puesta en escena en el youtube, pero me doy por más que satisfecha con la historia original, que logra hacer volar la imaginación hasta del menos creativo y llevarla a ese mundo de fantasía, donde para llegar al final feliz, hay que pasar por muchos tristes inicios.

jueves, 31 de marzo de 2011

EL BARÓN RAMPANTE - Ítalo Calvino





Hace unas semanas empezaron mis clases en la universidad, si nuevamente empezaban los trabajos, las exposiciones, las conferencias, las ceremonias, y el reencuentro con mis amigos y con mis no tan amigos también, en fin todos los ingredientes de una normal vida universitaria. Después de dos meses me volvía a introducir en el mundo de las leyes, lo que significaba que mi lectura estaría más abocada a sentencias, códigos y libros de derecho,  mientras que las novelas y poesías estarían para ocupar mi tiempo libre, o bajo mi carpeta en las clases aburridas. Sin embargo no me quejo de lo que leí en el verano. Termine la saga "Flores en el Ático" de VC. Andrews, y en mi pequeña visita a unos familiares de otra ciudad me releí dos novelas: "La fiesta del chivo" de Mario Vargas Llosa y "El Barón Rampante" de Ítalo Calvino,}, de esta última es de la que les hablare hoy.

Esta novela ambientada en el siglo XVIII, comienza con una nada simple ni sencilla cena familiar en casa del Barón di Rondo, el cual aspira a tener algún día el ilustrísimo título de duque, por lo que todo su familia, bajo sus ordénes, tienen que actuar siempre “como si estuvieran en la corte del rey”, pero no es este orgulloso y autoritario barón el protagonista del libro, sino su hijo mayor, Cossimo que al empezar la historia tiene 12 años, cuya vida es contada por su hermano menor Biaggio, quien es nuestro narrador.

Un plato de caracoles, es el que desencadena toda la historia, Cossimo por su carácter rebelde, se niega a comerlo, desafiando así la autoridad de su padre, y para huir del castigo que se le impondría ante tan “grave delito”, trepa un árbol y decide nunca bajar de el, cumple su palabra.

Es así como Cossimo empieza su vida en los árboles, y aprende a sobrevivir a todas las inclemencias que esta le ofrecía, pero lejos de quejarse y de arrepentirse, mas bien se va adaptando a ella.

Desarrolla una gran pasión por la literatura y la filosofía, manteniendo contacto con los grandes pensadores de su época,  por lo que se vuelve una persona muy culta e inteligente, y aunque al principio la gente del pueblo lo toman por loco, sus grandes hazañas terminan convirtiéndolo en todo un personaje e incluso en héroe muy respetado y admirado por todos.

Cossimo vive grandes aventuras, se convierte en un gran cazador y protector del pueblo también, llegando a salvarlo varias veces de incendios, ladrones y piratas. En esta novela tampoco falta el romance, ya que si bien Cossimo, por su cualidad de nómada, vive una vida libertina teniendo muchos amoríos, llega un momento en el que enamora de verdad y encuentra el verdadero amor  descubriendo también la felicidad y el sufrimiento, que este acarrea.

Viola, es su principal interés amoroso, y también una de las razones por la cual mantiene su promesa de vivir en los árboles. Viven una relación conflictiva, pero intensa y apasionada a la vez, cada uno con una muy diferente definición del amor y sin que a los dos les baste lo que el otro le ofrece, pero aun así ambos son conscientes de que se necesitan. Sin embargo el orgullo se impone y se separan definitivamente, a pesar de saber que estaban hechos el uno para el otro, Viola continúa con su vida vacía y superficial, mientras que Cossimo, se vuelve loco de verdad, y nunca más vuelve a ser el mismo.

El autor a través de esta historia que raya el límite entre la fantasía y la realidad, nos muestra también los acontecimientos mas importantes de la época del siglo XVIII, el siglo de las luces, donde las ideologías de pensadores como Rosseau y Voltaire, más que simples referencias, se convierten en la guía y el objeto de reflexión de nuestro protagonista.

Una historia simplemente genial, que desde el principio despierta un gran interés en el lector y que en muchas partes lleva a la reflexión de la forma en como uno conduce su vida, que en muchos aspectos, es igual a la de Cossimo, solo que sin un árbol de por medio.

lunes, 31 de enero de 2011

FLORES EN EL ÁTICO – V.C Andrews


Tapa del libro.


En el post anterior hable del primer libro que leí, ahora hablare del último que he leído este mes y que lo descubrí en www.librosylibretas.com, una de mis web favoritas. Se trata de la saga de la familia Dollanganger, o más bien conocida como la saga "Flores en el Ático" de Virginia Andrews.

Es una historia escrita en 1977, que trata sobre una familia llena de oscuros secretos que ni sus lujos, ni dinero pueden tapar, donde las malas acciones de unos, repercuten en otros. La autora va tejiendo esta historia, en voz de la protagonista quien es la narradora, dejando varios cabos sueltos entre líneas que terminan resolviéndose en los demás libros de la saga. El amor, la esperanza, la ambición y el pecado son sus principales ingredientes, mostrándonos la crudeza del ser humano en su máximo esplendor atraves de impactantes situaciones, que son muy mal vistas dentro de muchas sociedades, sobre todo por las más conservadoras, aunque algunas de ellas llegarían a tener una justificación ya que solo son consecuencias de las malas decisiones tomadas por otros en beneficio propio.

El primer libro: Flores en el Ático, es el inicio de esta fascinante historia que comienza cuando sus protagonistas son apenas unos niños, cuatro hermanos Chris, Cathy, Carrie y Cory, tras quedar huérfanos de padre son llevados por su madre a casa de sus abuelos, prometiéndoles una vida próspera y feliz, rodeados de lujos y de todas las cosas que el dinero puede comprar, sin embargo terminan siendo encerrados en una habitación que lleva al ático, ya que el abuelo no sabe de su existencia y su despiadada y fanática abuela no tiene ni el más mínimo sentimiento de amor o compasión por ellos, pues los considera “progenie del diablo”, hijos del pecado, ya que sus padres eran tío y sobrina.

Los días pasan, y la única esperanza de los niños es que el abuelo muera para que su madre pueda heredarlo y así disfrutar de lo que les prometió en un principio. Chris y Cathy, por ser los mayores, terminan asumiendo el papel de padres de los pequeños gemelos Carrie y Cory, y para hacer la estancia de estos un poco más "placentera" empiezan a decorar el ático con flores de papel y a parte de tener que ingeniárselas para entretenerse, tienen que lidiar con las rígidas y excesivas reglas de la abuela que van desde aprenderse frases de la biblia de memoria, hasta no mirarse entre personas del sexo opuesto. Los niños  también van notando el desinterés de su antes amorosa madre, cuyas visitas son cada vez más esporádicas, que quiere congraciarse con ellos dándoles caros e inútiles regalos.

Lo que al principio se suponía iba a ser un encierro de unos cuantos días, se convierte en unos largos tres años, en los cuales la abuela sigue igual de cruel y la madre cada vez más despreocupada. La esperanzas de los niños empiezan a decaer y sienten que sus sueños nunca se realizaran, el de Chris ser doctor y el de Cathy, bailarina, pero sobre todo empiezan a dudar del amor de su madre, sobre todo Cathy, quien es la que más desconfía de ella. El encierro y el paso de la niñez a la adolescencia, hace que la relación de Chris y Cathy se vuelva más intensa y que desarrollen pasiones prohibidas, cumpliéndose así el pecado que siempre les auguró la abuela.

La muerte del pequeño Cory a causa de una supuesta pulmonía, pone en alerta a los hermanos, ya que cualquiera podría ser el siguiente y desde ese momento tienen ya la idea de escapar porque al parecer su madre, quien ha vuelto a casarse y sigue manteniéndolos en secreto, se ha olvidado de ellos y solo desea disfrutar de la inmensa fortuna de su familia, sin embargo no es sino hasta el final del libro es que se descubre su verdadero rostro, ya que, cegada por la ambición, llega a límites insospechados por querer deshacerse de quienes estorbaban su feliz y placentera vida.

Gracias al ingenio de Chris, los hermanos logran escapar y tras descubrir los verdaderos planes que tenía su madre para ellos, deciden que es mejor perdonar y olvidar, dejar todo en el pasado e iniciar una nueva etapa. La historia termina dejando a los ahora tres hermanos Dollanganger, con un futuro incierto, aunque no peor del que pudieron tener si seguían encerrados en el ático.

Esta es una saga compuesta por 5 libros en total: “Flores en el Ático”, “Pétalos al Viento”, “Si hubiera Espinas”, “Semillas del Ayer” y “Jardín Sombrío”. Basta con leer el primer libro para quedar enganchado a esta historia. 

Este fue sin duda el gran descubrimiento del mes para mí, por ahora ya estoy empezando “Si hubiera Espinas” y así seguiré hasta terminarla. Veremos que otros descubrimientos maravillosos me aguardan este año.


viernes, 14 de enero de 2011

CORAZÓN - Edmundo de Amicis





Esta no es la portada del libro que yo tengo, pero es la que más se le parece, este fue el libro que como ya les conté, me interesó por la lectura: “Corazón” de Edmundo de Amicis.

En la primera página había una dedicatoria, que me hizo entender que el libro había sido un regalo de un profesor a mi hermano mayor cuando este hizo promoción de secundaria, estaba casi nuevo, sin duda nunca lo había leído y sin duda llevaba varios años allí abandonado, así que motivada por mi curiosidad de niña, empecé a leerlo.

El resultado, me encanto, mi imaginación volaba imaginándome a Enrique, Derossi, Precossi y Garrone, los protagonistas y acaso “héroes de la historia”. Enrique, quien cumple el papel del narrador, es un niño que a través de su diario nos muestra el mundo que lo rodea, y sus pequeñas aventuras del colegio, donde generalmente es testigo mas no protagonista, conforme avanza la historia vemos como va madurando emocionalmente, ya que si bien la suerte le sonrió al no haber tenido nunca problemas personales o económicos, conocer a chicos que tenían una vida dura, le hizo apreciar bastante la suya y sobre todo a su familia ayudándole a sobrellevar  el dolor que siente al final de la historia.

Derossi, es el ejemplo de la perfección, el primero de la clase, y el mejor en todo, perfección que se atiza más con su personalidad: humilde, modesto y siempre amable y dispuesto a ayudar a los demás, es una muestra de como no debemos dejar que el triunfo y el éxito nos arrastre por el camino de la soberbia, que debemos siempre ser centrados y que aunque sepamos mucho, en esta vida siempre habrá algo más que aprender.

Precossi es la superación encarnada, el hecho de ser pobre y tener un padre borracho y golpeador, no le impidió nunca ser uno de los más  inteligentes, aunque si mello su personalidad. Tímido y retraído como es, tampoco le impidió que se ganara la simpatía de muchos, no solo por compasión, sino también por admiración. Y lo más maravilloso de él, es que logró lo que parecía imposible, transformar a su padre en un hombre de bien demostrando así como es que los adultos tienen mucho que aprender de la inocencia de un niño, rompe totalmente el estereotipo de que las personas que tienen una vida difícil, se vuelven “lacras sociales”. Por suerte conozco a varios Precossis en la realidad.

Y por último tenemos a Garrone, el más grande de todos, algo arisco y rudo a veces, pero con un gran corazón. Bondadoso, y solidario, siempre defendiendo a los débiles y castigando a los malos, el más querido por los compañeros y los padres. Tiene el don de inspirar los más nobles sentimientos en los demás. Es el que enfrenta “el dolor más grande que le puede pasar a un niño”, este suceso origina un fuerte impacto en él y lo sume en la más honda tristeza, pero demostrando su fortaleza, logra salir adelante y superarlo, y si bien sigue con las mismas cualidades de siempre, no vuelve a ser el mismo.

Aparte de ellos hay una variada gama de personajes, la mayoría niños, cada uno con un rol diferente: Garoffi, el comerciante; Estardo, el perseverante; Coretti, el trabajador; Vottini, el presumido; Nobis, el soberbio; Franti, el malo; Nelly, el discapacitado … y así muchos más, cada uno con su propio mundo, con sus propios problemas y con sus propios sueños.

Además de estas vivencias escolares, el libro se complementa en cada capítulo con un cuento mensual, en el que el protagonista siempre es un niño que demuestra valores ya sea de lealtad, amistad, amor o patriotismo, este último es que más se destaca debido a la instrucción militar que recibió Amicis. Con un lenguaje bastante sencillo y sublime, el autor parece tener el objetivo de sensibilizar al lector a través de sus páginas cargadas de distintas emociones capaces de arrancarnos lágrimas y sonrisas.

Es una historia conmovedora, bastante recomendable no solo para niños, sino también para jóvenes y adultos, nos demuestra que la verdadera fuerza de un “héroe” no radica en su inteligencia o físico, sino en su CORAZÓN 

El por qué del nombre

¿Por qué “mi rincón de empolvados libros”?, quizás se preguntaran, estuve varias horas pensando en un nombre para este blog, tenía que ser un nombre que encerrara en sí, todo lo que contendría y escribiría en el, la respuesta me llegó al ver mi biblioteca llena de libros, entonces algo recordé...
Recuerdo que tenia alrededor de 10 años, cuando ayudando a mi papá a hacer la limpieza de navidad, en un rincón del estante de empolvados y, en ese entonces, abandonados libros, encontré uno que me llamó la atención por el nombre y portada “CORAZON” de EDMUNDO DE AMICIS, ver en la primera tapa a un niño pobremente vestido con un traje azul, en una pose como queriendo alcanzar el cielo, sin duda causaría curiosidad en cualquiera. Este fue el primer libro que leí, el que me arrastró al maravilloso mundo de la literatura.

Apartir de ese momento me di cuenta que “mi rincón de empolvados libros”, estaba lleno de las más grandes obras literarias de todos los tiempos, entre ellos, una colección de literatura española: El Lazarillo de Tormes, Fuenteovejuna, La Celestina, Don Quijote de La Mancha, etc. Los cuentos árabes de las “Mil y una Noches”, obras de: Shakespeare, Chejov, Oscar Wilde y de otros genios de la literatura europea, encontré también libros de autores peruanos y latinoamericanos: César Vallejo, Mario Vargas llosa, Abraham Valdelomar, Ricardo Palma, Pablo Neruda, García Márquez  y muchos otros, dejaron de ser nombres desconocidos para mí. Conforme iba evolucionando en mi gusto literario, fue llenando ese rincón con más títulos literarios, entre clásicos y contemporáneos, libros que compraba o que me regalaban, me atrevo a decir que ninguno fue desperdiciado, y fue así como ese rincón de empolvados libros, se convirtió en la pasión de mi vida.

Me preguntaba siempre, ¿por qué habían estado olvidados tanto tiempo?, ¿por qué mis padres los compraron si nunca los leyeron?, ¿por qué mis hermanos no los vieron antes? La respuesta era obvia: ¡estaban de adorno!, mis padres nunca los leyeron porque “estaban ocupados”, y mis hermanos, pues, ¡nunca les gusto la literatura!, y solo unos de ellos llegó a descubrir este gusto, recién en los últimos años.  Definitivamente, esos libros estaban destinados para mí, fueron comprados con la esperanza de que algún día alguien les sacudiera el polvo y devorara sus páginas con ansiedad, desvelándose en las madrugadas sin importar que al día siguiente tuviera un examen.

Cuando en el colegio me empezaron a enseñar literatura, me levantaba con más ánimo en las mañanas pensando ¿que corriente estudiaremos hoy? los clásicos de Grecia y roma, el renacimiento, el romanticismo, el realismo, etc. Era una de las pocas personas que me alegraba cuando la profesora nos mandaba leer obras, algunas ya las había leído, otras no y esas eran las que más me gustaban, me enfrascaba en intensos debates con alguna que otra compañera que me contradecía, al final, ganando o perdiendo,  siempre me sentía satisfecha, no por soberbia, sino porque sentía que ya había encontrado lo que quería hacer en mi vida. Así que, estando en el último año de secundaria, cuando me tocaba pensar sobre lo que haría en el futuro y a que me dedicaría, la respuesta parecía obvia, ¡estudiaré literatura!, lamentable fue al darme cuenta, que había muy pocas universidades aquí en Perú que ofrecieran esa carrera y ninguna quedaba en mi provincia o cerca de ella y como mi situación económica no estaba como para ir hasta Lima y pagarme un departamento, no me quedo otra opción más que quedarme a estudiar en la única universidad que había en mi distrito y haciéndole caso a mi test vocacional, escogí estudiar Derecho.

La verdad no me quejo de esta decisión, me gusta mucho y,  modestia aparte, tengo talento,  pero siempre entre mis códigos y leyes, hay una novela que suelo leer en ratos libres o en medio de alguna clase aburrida. Llevo ya dos años estudiando esa carrera, pero aun así me pregunto ¿Cómo sería si estuviera estudiando literatura?, se que encontraré la respuesta a esta pregunta en un futuro no muy lejano, esta es mi decisión:  ¡estudiaré literatura!, porque es lo que el destino me deparó el día que encontré ese libro de Amicis, ¡estudiaré literatura!, porque aún me quedan muchos libros por leer, ¡estudiaré literatura! porque es el sueño de mi vida, y no se quedara abandonado por años, como esos empolvados libros, que por suerte un día descubrí, ¡estudiare literatura!, porque es la razón de mi existir.